Con esta obra, el municipio recupera y revaloriza un nuevo espacio del Eje del Centenario de la ciudad y lo dota de mayor comodidades para usufructo de los vecinos.
El escultor Damián Bolaño fue el encargado de restaurar la Loba Capitolina, una pieza de bronce fundida en Rosario que había sido vandalizadas años atrás. "El tema de la loba es muy complejo, porque las partes que se robaron son las partes principales, como la imagen de Rómulo y Remo", explicó Bolaño.
El proceso de restauración demandó tres grandes etapas. "Es una figura de bronce, entonces hay que modelar los originales, hacerles un molde y llevarlos a un material. En este caso se llevó a resina epoxi para completar la forma de la loba, incluidos Rómulo y Remo", detalló el artista. Y cerró con una valoración que resume el peso de la pieza: "De todos los modelos de lobas que hay, esta es una de las más lindas que existen".
Desde la Municipalidad anticiparon además que Bolaño trabaja en una réplica de la escultura para que la Loba Capitolina original pase a formar parte del patrimonio cultural de la ciudad en el futuro Museo de la Historia de San Francisco, que funcionará en el Palacio Tampieri una vez concluida su última etapa de restauración.